La Ilustración española del siglo XVIII

La Ilustración fue un movimiento intelectual que intentó reformar y modernizar la sociedad europea del siglo XVIII y entre sus principales objetivos fue promover la emancipación del hombre en todos los campos.
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| 18/10/2019 | Última actualización:


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El movimiento de la Razón

La Ilustración fue un movimiento intelectual que intentó reformar y modernizar la sociedad europea del siglo XVIII. Promovió la emancipación del hombre en todos los campos y en especial el de las ciencias, la filosofía, la política y la sociedad. Desde el Reino de Francia, donde maduró, se extendió por toda Europa y América.

Los ilustrados pedían libertad de pensamiento y libertad económica, en una Europa dominada por las monarquías absolutas. Este movimiento representaba un intento por reconstruir el mundo, una utopía, fundamentada en los derechos del hombre. Se proponía un mundo en el que tenía que haber la mayor felicidad posible para el mayor número de personas.

Según el filósofo prusiano y exponente de la Ilustración Immanuel Kant el hombre tenía que estar atento para saber qué era el hombre y tenía que tener un espíritu crítico. Servirse de su propia razón para construir el mundo. Para Kant era una necesidad emanciparse de las cadenas que ataban al hombre con unas determinadas formas de pensar. Este filósofo, como el resto de seguidores de la Ilustración, situaban al hombre como el centro.

Denis Diderot
El filósofo francés Denis Diderot, co-fundador de la Encyclopédie. Impresión de «La ilustración artística», 1888. © PrismaArchivo / Leemage

La Ilustración más que un contenido ideológico cerrado era un camino a seguir. Se trataba de afrontar los problemas de la sociedad utilizando la razón. Se pueden destacar cuatro conceptos básicos en este movimiento:

  1. La razón por encima de las autoridades, las creencias. Reivindicación del uso público de la razón.
  2. Naturaleza. Se olvida la idea pesimista del hombre. El hombre es bueno por naturaleza (Jean-Jacques Rousseau). La religión pasa a la esfera privada.
  3. Progreso indefinido. Perfectibilidad moral del hombre y de la sociedad. La sociedad es capaz de hacer cambiar al hombre.
  4. El objetivo del hombre es la felicidad. El hombre es autónomo. Ética y moral relativista.

Los ilustrados proponían una sociedad basada en la tolerancia y el libre pensamiento. Pensaban que eran unos principios que servían para todas las culturas. Surge la idea de ciudadanía universal. La Ilustración rompió las fronteras. Introdujo unas ideas reformistas en un momento en que ellos eran conscientes de que la sociedad tenía problemas. Los ilustrados pensaban que era importante contar con los monarcas, que debían ser los encargados de llevar a cabo estas reformas. La Ilustración y las monarquías absolutas se darán la mano. Había que estar a favor de las reformas:

Los límites y contradicciones de la Ilustración

En la Europa continental las monarquías eran absolutas (excepto en el caso de Gran Bretaña). Su forma de gobierno se alejaba mucho de la promovida por la Ilustración. Parecía una contradicción. Los privilegiados en ningún caso querían perder sus privilegios. Para poner en práctica los planteamientos ilustrados solo se podía hacer una revolución. Por otra parte, la Iglesia era un poder fáctico importante.

Los planteamientos ilustrados no dejaban de ser elitistas. Solo eran privilegiados los que tenían un estatus económico alto. Era una grave contradicción, porque por un lado se manifestaba que a través de la educación la sociedad sería igual, pero a la educación solo podían acceder las clases privilegiadas.

¿Los monarcas eran instrumentos válidos para introducir las reformas ilustradas?

Del movimiento de la Ilustración salieron algunas de las revoluciones posteriores. Precisamente por ello, las revoluciones fueron posibles porque fueron pensadas antes. El historiador francés Roger Chartier argumenta que la Ilustración creo los condicionamientos claves en la cultura francesa que hicieron posible la revolución de 1789:

  1. Aparición de un espacio público que permitió la politización de la gente: prensa, clubes…
  2. La idea de igualdad. Cambio de la situación.
  3. Difusión de la literatura crítica.
  4. La creación de una opinión pública. Esto provocó que, frente a los poderes clásicos, naciera una opinión pública al margen.
Luis XVI
Luis XVI dando sus instrucciones al capitán La Perouse. Nicolas-André Monsiau (1754 – 1837)

La revolución fue un invento de la Ilustración. Se produjo un descalabro del Antiguo Régimen:

  1. El Absolutismo cuando más se fortalecía era más débil.
  2. La centralización administrativa produjo un desgaste del tejido social porque no tenía consenso social.
  3. Proceso de cambio en la sensibilidad de la gente. Desacralización creciente y proceso de laicización. Este fue un fenómeno europeo, proceso de globalización.

¿Qué Ilustración se produjo en España? ¿Existió una Ilustración española?

Hay un intenso debate histórico en torno a si existió una Ilustración española o no. El filósofo español José Ortega y Gasset aseguró que en España le faltó el siglo XVIII y esto produjo un retraso del país. Según Ortega y Gasset en España le faltó el siglo XVIII educador. En cambio para el filósofo catalán Eugenio d’Ors la Ilustración fue completa en España.

En realidad en España la Ilustración llegó tarde y tuvo muchas dificultades. Fue una Ilustración aislada, sin pretensión de extenderse y que quiso ser compatible con la tradición y la religión católica (idea defendida por el historiador Antonio Dominguez Ortiz). La Ilustración española fue nuestra revolución burguesa. Los ilustrados españoles fueron herederos del erasmismo y los padres del liberalismo del siglo XIX.

El historiador italiano especializado en la Ilustración Franco Venturi aseguró que la española fue una Ilustración de burócratas (desde arriba) hecha por la administración y los funcionarios reales. Gente con ideas pero que no las pusieron en práctica porque no querían romper con el Antiguo Régimen.

Sí que hubo una Ilustración tardía más radical, de segunda fila, que estuvo dispuesta a romper con el Antiguo Régimen. Franco Venturi asegura que uno de los motivos por los que en España la Ilustración no tuvo arraigo fue por el peso de la Inquisición, mucho más importante que en Italia.

Para el historiador Alberto Gil Novales la Ilustración española se prolongó hasta el Trienio Liberal en el siglo XIX y tuvo claramente tres límites:

  1. La Iglesia: poder económico y poder ideológico.
  2. La Monarquía: la tradición.
  3. Las colonias (América): era una monarquía imperial.

La Ilustración española fue el baluarte para defender el Antiguo Régimen. Existió una Ilustración desde arriba. Los políticos reformistas del siglo XVIII intentaron renovar algunos aspectos de la vida pública para mejorar la vida de los españoles. Los ilustrados españoles no mantuvieron postulados revolucionarios, fueron reformistas. Proponían cambios pacíficos, graduales. Intentaron poner al día el país.

Los pilares básicos para transformar la estructura del país según los ilustrados españoles eran:

  1. Replantear la política exterior. Prestar atención a las colonias.
  2. Uniformidad legal. No podían existir formas diferentes de pesos y medidas, leyes…. Centralización del poder máxima.
  3. Creación de una administración barata y eficaz.
  4. Fomento de una economía más nacional partiendo de políticas mercantilistas, sobre todo de la teoría fisiócrata (Turgot). Se tenían que fomentar las fuerzas productivas. Fomento de la iniciativa privada para hacer un país productivo.
  5. ¿Como regenerar la sociedad? Proponían propagar una actitud favorable hacia el trabajo. Trabajo e inversión. Había que introducir una mesocracia (capas medias) capaces de elegir adelante la base del capitalismo.
  6. Actualizar los conocimientos científicos y la lectura. Educación. Era necesario que el Estado se implicara.

El reformismo ilustrado español presentaba un programa pragmático, muy racionalista, inspirado en la ética y el fomento de la felicidad del bien común. Todo ello a partir del apoyo a la monarquía. No podían existir institucionales forales. Había que unificar los territorios. La Iglesia no podía estar sometida a un poder foráneo (Roma). Eran defensores de una Iglesia Nacional (política regalista).

Carlos III
Retrato del rey Carlos III de España (1759-88). Etapa del «despotismo ilustrado»

Esta política produjo efectos contrarios. Dividió la sociedad. Algunos eran partidarios de las reformas. Otras élites eran conservadoras y estaban convencidas de que las reformas llevarían hacia la revolución. En medio estaba la masa, indiferente a las reformas. Estas reformas se quedaron a medio camino. El problema fue que esta Ilustración reformista, sin querer cambiar nada en profundidad, presentaba una política muy limitada. La Ilustración oficial reformista se quedó a medio camino por el miedo a la revolución.

Los ilustrados españoles no se pueden ver como una clase social. Hay muchos sectores implicados.

Autores de la Ilustración española

El modelo de Ilustración en España

El modelo más parecido a la Ilustración española es el prusiano (antiguo Estado del Imperio alemán). En Prusia, como en España, hubo una Ilustración oficial de carácter reformista. En los dos países la religión católica tenían un peso muy importante. En Francia, en cambio, la Ilustración acabó rompiendo con el régimen y desembocó en la Revolución. Es por este motivo que en España durante el siglo XIX se produjo un retraso en la consolidación del régimen liberal-democrático.

En España la Ilustración tuvo un carácter oficial, reformista. ¿Qué rol jugó la Inquisición? Era una Institución represiva de control ideológico. Todo lo que se producía en el país debía pasar por el control de la Iglesia. A partir de Carlos III este tribunal se subordinó a la monarquía. Todo lo que se publicaba en España debía tener el visto bueno de la monarquía. La Inquisición era una rémora, ponía un límite al reformismo ilustrado.

En el caso de la expulsión de los jesuitas (en España en 1767) se produjo un enfrentamiento entre el reformismo ilustrado y lo que significaba la Compañía de Jesús fruto del regalismo (el Estado quería controlar la Iglesia). Los jesuitas estaban al servicio directo del Papado y por tanto no estaban sometidos al control estatal. Controlaban las universidades. En España fueron acusados ​​de defender el derecho natural, el tiranicidio (asesinar al monarca), de practicar una moral relajada y de afán de poder económico en América. La jerarquía eclesiástica no los veía bien. Los jesuitas controlaban la administración y la enseñanza. Eran contrarios a las reformas ilustradas. Campomanes elaboró ​​un dictamen para expulsar a los jesuitas. El Motín de Esquilache (1766) fue la primera protesta social en toda Europa.

Durante este periodo en España se podían publicar textos a favor de las reformas, pero siempre bajo una libertad vigilada. Había que dar impulso a las reformas universitarias, había que hacer censos de la población… En cualquier caso, cualquier reforma no podía cuestionar el sistema. Cabe recordar que en España no había libertad de pensamiento. Las reformas dieron cierto impulso a la transformación de las universidades, impulso en las Academias etc.

En Cataluña se creó la Universidad de Cervera en 1717. Se pretendía introducir materias científicas en la enseñanza (Gregorio Mayans, Jaume Ventanas). Estas reformas quedaron a medio camino. Es interesante ver que durante el reinado de Carlos III se introdujeron las cátedras de derecho natural. En Barcelona abrieron instituciones importantes, que siempre favorecían el pensamiento elitista como la Academia de Matemáticas, pero también en otras ciudades como Cádiz abrió un colegio de cirugía (Cádiz), una Escuela de Mineralogía…

Una institución capital fueron las Sociedades Económicas de Amigos del País, instrumento que permitió impulsar los cambios. Factores a destacar:

  1. Estas sociedades se impulsaron desde el Estado. A la monarquía le interesaba que en todas las provincias hubiera grupos de élites que lideraran las reformas. A través de las sociedades se unía a todas estas personas.
  2. Cambios en la economía. A partir de la segunda mitad del XVIII se produce un cambio: cultivo de más terrenos e impulso a la agricultura (vino, aguardiente). Impulso económico y demográfico.

La primera Sociedad Económicas de Amigos del País que se crea es el País Vasco. Todos eran nobles, aristócratas. Campomanes siguiendo el modelo vasco envió una circular a todas las provincias. Se distribuyeron 30.000 ejemplares. El «Informe Campomanes» pedía que cada sociedad debía analizar el retraso de su provincia y analizar que reformas se tenían que introducir. Esto da peso al impulso de la industria. También le preocupaba la educación. En 13 años estas instituciones contaron con 73 sociedades. La más importante era la de Madrid (Sociedad Matritense). Sociedades inspiradas por los nobles, pero con presencia eclesiástica y militar.

Actividades: fomento de la enseñanza, la beneficencia y la asistencia social, introducción de innovaciones técnicas, introducción de nuevos cultivos, estudios de economía política. Nunca tuvieron interés por cambiar la sociedad. En Cataluña tuvieron poco éxito porque ya existían otras instituciones propias (Consulados). Estas instituciones se plantean solucionar los problemas del país. Una vez estallada la revolución francesa de 1789 estas instituciones fueron sospechosas de propagar las ideas revolucionarias.

El problema agrario español: las rentas feudales

España contaba con un sistema semi-feudal con una agricultura señorial. La estructura de la tierra era señorial. La mitad de las tierras estaban bajo jurisdicción señorial. A finales del XVIII 2/3 partes de la propiedad territorial estaba amortizada (en manos muertas). En manos de la Iglesia o de los municipios. Y estaban vinculadas (se impedía su venta). No eran propiedades libres. Estaban fuera del circuito comercial. Gran parte de las localidades estaban en manos del noble y la Iglesia. Si se trabajaban, no era para sacar el máximo de provecho. El capitalismo agrario no podía arrancar porque existía la imposibilidad de poner en venta las tierras. Era una dificultad para el crecimiento económico.

En la segunda mitad del XVIII se produce un aumento demográfico. Pero si la agricultura no producía más la sociedad no podía crecer. La estructura agraria del país era un impedimento para su crecimiento. Por este motivo durante el siglo XVIII se hicieron intentos para reformar la propiedad de la tierra.

Expediente de Ley Agraria de Jovellanos
Expediente de Ley Agraria de Jovellanos

Los intentos reformistas que se produjeron a lo largo del siglo se fundamentaban en estudios previos realizados por dichos ilustrados (Floridablanca, Campomanes, Olavide, Jovellanos), que, aparte de otros matices, detectaron como principal problema de la agricultura española la estructura de la propiedad:

Todo ello incidía en un estancamiento de la oferta de productos agrarios ante una población en aumento, resultando, en años de malas cosechas, crisis de subsistencias.

Los reformistas ilustrados propusieron a lo largo del siglo XVIII varios proyectos de reforma agraria, entre los más importantes:


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Bibliografía recomendada:

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