La Guerra de los Cien Años (1337-1453)

La Guerra de los Cien Años fue un largo conflicto bélico entre la Casa de Plantagenet, de Inglaterra, y la Casa de Valois, de Francia.
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| 24/12/2019 | Última actualización:


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La Guerra de los Cien Años (1337-1453) fue la suma de una serie de conflictos bélicos desarrollados durante el final de la Edad Media entre la Casa de Plantagenet, dinastía gobernante en el Reino de Inglaterra, y la casa de Valois, gobernantes de Francia. Cada bando contaba con aliados importantes que convirtieron este conflicto en una guerra de dimensiones europeas.

Los conflictos políticos durante la Edad Media

La característica principal del período tardío de la Edad Media fue la inestabilidad social y política en toda Europa. La inestabilidad política y social era generalizada en el conjunto de la Europa feudal, tanto dentro como fuera de los estados. Las guerras afectaron a la sociedad civil de manera muy directa. En este sentido, la Guerra de los Cien Años (1337-1453) fue la síntesis de los conflictos de la época por excelencia.

La Guerra de los Cientos Años
El rey de Inglaterra recibe un heraldo del rey de Francia durante la batalla en el sur de Holanda (aprox. 1485).

Conflictos de naturaleza interna

Allí donde las monarquías ejercían una autoridad efectiva, los conflictos tuvieron dos orígenes:

Nobles en guerra contra el rey para reclamar nuevos privilegios

En el Reino de Castilla hasta finales del siglo XV hubo conflictos permanentes, guerras sin fin que duraron más de dos siglos. Esto tuvo necesariamente un impacto negativo en la sociedad.

En la Corona de Aragón también se vivieron conflictos similares. El más destacado fue el de la guerra de la Unión de Aragón (unión de los nobles de Aragón y Valencia para reclamar una serie de privilegios al rey Pedro III el Grande). En 1287 las «uniones» consiguieron del rey Alfonso III el «Privilegio General de las Uniones«.

La concesión de privilegios a la nobleza, como el que ocurrió en Aragón, eran un obstáculo muy importante en el intento de la monarquía para centralizar el poder en sus manos. La Unión aragonesa se erigía como un contrapoder a la monarquía.

Pedro el Ceremonioso abolió el 14 de octubre de 1348, los privilegios de la Unión, después de un conflicto armado que duró dos años.

Conflictos externos: las guerras entre las monarquías europeas

En el Reino de Castilla destacan tres frentes de guerra, que fueron contra:

Otros conflictos en Europa:

Ninguna región de la Europa feudal se vio libre de los conflictos durante este periodo protagonizado por la crisis bajo medieval. Las guerras se extendieron y generalizaron en todas partes. La guerra se convirtió en una alternativa a la captura de la renta feudal. Los nobles conseguían capturar botín y el rey les pagaba. Con la excusa de la guerra las monarquías aprovecharon para centralizar mucho más el poder.

El largo siglo de conflictos entre reinos: la guerra de los Cien Años

La Guerra de los Cien Años fue un conflicto armado muy largo, que ocupa un periodo de 116 años de guerra. La duración del conflicto fue descomunal, fenómeno muy complejo que emite muchas perspectivas desde el punto de vista historiográfico. Acabó siendo un conflicto entre varios países en la medida en que se desvelaron profundos sentimientos nacionales en ambos bandos.

No fue una lucha básicamente por un rey u otro sino que fue una lucha por el país. Con amplios periodos de treguas, el conflicto se puede dividir en un 60% de enfrentamientos y un 40% de treguas. Todo empezó con un conflicto entre dos monarquías y acabó con el enfrentamiento de dos países (Inglaterra y Francia). El conflicto tuvo profundas incidencias en la sociedad, generando en ambos casos revueltas sociales, incluso en la misma monarquía. En el caso de Francia, sufrió una revuelta en el contexto urbano y también en el contexto rural.

Guerra de los Cien Años 1337
Situación geopolítica al 1337

Fue una guerra muy costosa para ambos bandos. Para Inglaterra la guerra siempre se desarrolló en territorio francés, por lo tanto, tuvo que poner en marcha una importante logística. Para Francia el problema fue que era el escenario de la guerra. Esto fue muy negativo porque, entre otras cosas, Inglaterra practicó la técnica de la tierra quemada, lo que conllevó la destrucción de cosechas, movimientos forzados de población, muertos, muchos pueblos abandonados… La guerra significó un elevado coste para los dos bandos enfrentados por causas y motivos diferentes.

Durante el conflicto se produjo la participación más o menos intensa y activa de otras monarquías: Castilla, la casa de Habsburgo y el Papado de Aviñón, entre otros estados menores. La Guerra de los Cien Años fue la última guerra medieval pero también es considerada como la primera guerra moderna, ya que fue una guerra de carácter medieval para Francia pero de carácter moderno para Inglaterra (ejércitos más grandes, utilización de nuevas armas de fuego).

Los orígenes y las causas de la guerra de los Cien Años

Las causas que dieron origen a la Guerra de los Cientos Años son de tres tipos: territoriales, estructurales e inmediatas.

Causa territorial

Los reyes ingleses eran vasallos del rey de Francia por toda una serie de feudos que tenían en el continente (toda la parte Atlántica desde Normandía hasta los Pirineos). Es decir, poseían una tercera parte de Francia. A medida que las dos monarquías fueron consolidando su poder, también se incrementaban las tensiones entre ambas coronas.

Para el rey de Inglaterra depender del de Francia era una subordinación y al rey de Francia no le gustaba que el rey de Inglaterra tuviera tantas tierras en Francia.

A principios del siglo XIII el rey Felipe II Augusto, aprovechando que el rey Ricardo Corazón de León de Inglaterra se encontraba en el exterior participando en la Tercera Cruzada, lo convocó a una reunión y como este no pudo acudir, le retiró algunas de sus tierras del continente. A partir de este momento los feudos del rey de Inglaterra en territorio continental francés quedaron reducidos al Ducado de Guyena y Poitiers. Este hecho generó una tensión constante entre las dos monarquías.

Hasta que en el año 1259 los dos reyes buscaron una solución de compromiso en el Tratado de París. Pero con este tratado no acabaron los problemas. Los ingleses intentaron recuperar los feudos perdidos y los franceses querían expulsarlos definitivamente del continente. Las tensiones continuaron siendo fuertes.

Causa estructural

El territorio del Condado de Flandes se encontraba en medio de los dos bandos. Los condes de Flandes siempre habían sido vasallos del rey de Francia y eran fieles. Pero Flandes se había convertido en un área muy dinámica económicamente. Dependía de las importaciones de lana inglesa (materia prima) para sus producciones de tejidos. Por lo tanto se encontraba en medio de dos fuegos. Económicamente dependía de Inglaterra pero históricamente siempre había tenido un vínculo político con Francia, y por eso Flandes fue utilizada de forma recurrente por los dos países como excusa para iniciar las hostilidades.

Causa inmediata

El estallido de la guerra fue originado por un problema dinástico, la extinción de la dinastía de los Capeto a la muerte de Carlos IV de Francia (sin descendencia) el 1328. Había tres posibles candidatos para suceder a Carlos IV (de menos a más posibilidades):

Eduardo III se tomó muy mal no poder optar al trono francés, pero lo tuvo que aceptar. Inglaterra tenía un frente abierto con Escocia. Se iniciaba la Segunda Guerra de la Independencia de Escocia (1332-57). El nuevo rey de Francia Felipe VI no tuvo mejor idea que apoyar la Revuelta Escocesa. Esto agravó el conflicto. Eduardo III no tuvo más paciencia y declaró la guerra al rey de Francia.

En el momento de iniciarse la guerra, Inglaterra estaba organizada en una economía de tipo semi colonial (importaban productos manufacturados del exterior y exportaban materias primas, como la lana a Flandes). Tenían una única ley, llamada Common Law, con una monarquía fuertemente centralizada. Estaba escasamente urbanizada, tenía 4 millones de habitantes y era productora principalmente de cereales y lana.

Francia por su parte era un territorio más grande, mucho más poblado con zonas agrícolas ricas y especializadas. El rey controlaba aproximadamente unas 2/3 partes del territorio y en el resto había unos ducados muy potentes que en general se mantuvieron fieles al rey de Francia, como Borgoña, Bretaña o Flandes. Pero en algunos momentos de la guerra estos ducados rompieron las relaciones con el rey de Francia y se aliaron con el rey de Inglaterra.

Inglaterra tenía como aliados en la guerra:

Inglaterra además disponía de un ejército muy bien organizado aunque no tan numeroso como el francés. El rey podía obligar a hacer el servicio militar, normalmente en situación de necesidad, ya que la base del ejército lo constituía el ejército mercenario, en definitiva, un ejército profesional bien pagado y organizado.

En el caso de Francia, su ejército era muy numeroso pero muy mal organizado. Era un ejército construido a la manera feudal a partir de relaciones de vasallaje

Fases de la Guerra de los Cien Años

Primera fase 1337-1360

Guerra Cien Años 1360
Evolución de la guerra en 1360

En esta primera fase se produjeron las primeras victorias inglesas pero ninguna de ellas definitivas. ¿Cuál era el objetivo de Eduardo III, rey de Inglaterra? Intentar resolver la cuestión en una sola batalla en campo abierto, evitando tener un ejército permanente en la Guayana (antigua provincia en el sureste de Francia) con todo lo que ello representaba por las dificultades logísticas de mantener el ejército continuamente estacionado.

Para ello se pusieron en marcha dos estrategias:

Paralelamente se produjo una batalla naval (la primera de la edad media) conocida como Batalla de Sluys (1340). En esta batalla los ingleses ganaron con claridad y se convirtieron en los dueños del mar. Pero Eduardo III carecía de recursos financieros, la hacienda real quedó prácticamente arruinada, llevando a la ruina las bancas florentinas y los pequeños inversores.

La debilidad fiscal inglesa obligó al rey a detener las hostilidades contra Francia. Se iniciaba la primera tregua (1340 a 1342). Para Francia el primer periodo de la guerra derivó en un grave problema interno. Aunque recuperó la alianza de Flandes, surgieron problemas en el Condado de Bretaña, por la sucesión. Había dos candidatos y el candidato que fue rechazado pactó con Inglaterra. De nuevo Inglaterra retomaba la iniciativa bélica a través de Bretaña y empezaban las hostilidades después de una época de tregua.

En 1346 se produjo una nueva cabalgata inglesa. Francia reaccionó. Se produjo la Batalla de Crécy con la victoria inglesa que fue seguida de la conquista de la base de Calais, la que se convirtió en el puerto más importante. A partir de ese momento se inició un asedio de 11 meses por parte de los ingleses con la intención de ocupar Calais. Más tarde se produjo otra tregua, obligada por la peste negra, que dejó numerosas bajas en ambos bandos.

Durante estos eventos se produjo un cambio de rey en Francia y a medida que los ingleses se vieron más fuertes exigieron a Francia reconstituir las fronteras del antiguo reino en época de los Plantagenet (desde Normandía hasta Aquitania). La negativa francesa provocó una nueva cabalgata inglesa y una nueva batalla, la Batalla de Poitiers en 1356, muy importante y dura. Juan II (rey de Francia) fue encarcelado. Esto hizo estallar una doble revuelta, urbana y rural. En este contexto se firmó la Paz de Brétigny de 1360.

Durante el cautiverio del rey hubo un momento en que se le concedió la libertad a cambio de la liberación de rehenes de la alta aristocracia inglesa y el pago de 4.000.000 de escudos. El rey inglés también reclamaba el antiguo territorio Plantagenet y mantener los feudos en el continente. A cambio de esto el rey de Inglaterra renunciaba a ser rey de Francia. Todos estos tratos que se establecieron no se terminaron de llevar a cabo.

De esta manera se cerró la primera fase de la guerra, la cual fue de absolutas victorias inglesas, pero nunca definitivas. Y se inició una segunda y larga fase de la guerra (aunque no hubo grandes enfrentamientos, como en el primer periodo).

Segunda fase 1360-1413

Este fue un período intermedio con varias pausas en la guerra. Se caracterizó por los graves problemas internos que sufrieron cada una de las monarquías.

Situación interna en Francia

A partir de 1360, en Francia reinaron los reyes Carlos V y Carlos VI, los cuales vivieron varios conflictos internos:

El rey Carlos V decidió reorganizar el ejército francés y encargó esta misión a un militar: Bertrand du Guesclin (se dotó de mercenarios y configuró lo que se conoce como las Compañías Blancas).

Pero se planteó un problema: era una época de tregua, de paz. Estas tropas también querían cobrar cuando no había guerra (la soldada). Y si no cobraban, surgían los problemas. ¿De donde se obtenían los recursos? Los mismos soldados los obtenían a partir de botines, saqueos… El problema de tener soldados sin hacer la guerra se pudo solucionar porque la lucha pasó a Castilla, donde se acababa de imponer una nueva dinastía, la de los Trastámaras.

El conflicto de Castilla sirvió como válvula de escape y también como un lugar de pruebas para las Compañías Blancas.

Otro problema para el rey francés fueron las luchas para ejercer el cargo de Consejero real. Hubo auténticas luchas civiles durante el reinado de Carlos VI (el rey tenía una enfermedad mental, por lo tanto estar en la órbita real significaba mandar mucho). El duque de Borgoña, Juan sin Miedo y Luis de Orleans (hermano del rey), eran enemigos. Juan estaba aliado con una parte de la burguesía de París y Luis estaba aliado con la mayor parte de la nobleza del sur. Juan fue acusado de matar a Luis de Orleans, por tanto, no tuvo más remedio que marchar y en esta fuga se pasó al bando contrario pactando con la monarquía inglesa.

Situación interna de Inglaterra

Los dos conflictos más intensos durante este periodo fueron la Revuelta Campesina de 1381, donde se llegó a ocupar Londres, así como el cambio de dinastía. Ricardo II, nieto del rey Eduardo II, murió sin descendencia. Ricardo II quería acabar con el conflicto con Francia, pero lo asesinaron.

Con la muerte de Ricardo II se produjo un cambio forzado de dinastía. Se impuso la dinastía de los Lancaster, claramente belicista. Los Lancasters tenían un programa de conquista de Francia.

Además Inglaterra tenía conflictos de manera intermitente con Escocia y Gales. La presencia de la flota castellana en las costas de Aquitania equilibró el dominio del mar, que claramente era inglés. El Príncipe Negro fue enviado por su padre como príncipe de Aquitania. Planteó a los habitantes de la Borgoña la siguiente cuestión: que contribuyeran más para mantener la guerra. Debido a esta presión fiscal extraordinaria se perdió parte del apoyo de Borgoña.

Las hostilidades entre las dos monarquías se reabreron pero de forma intermitente. Se produjo una victoria naval franco-castellana en La Rochelle. Paralelamente los franceses fueron recuperando territorio de la Borgoña. Los ingleses continuaron con las cabalgatas. La parte más afectada fue la del entorno de París. Fracasaron los intentos diplomáticos incluso con la intervención de los Papas. En un momento en que el rey Carlos VI se sentía fuerte, realizó un par de intentos de intervenciones para atacar Inglaterra y lo hizo a través de dos estrategias:

Esto fue un fracaso, estos intentos se quedaron en proyectos. Estos 50 años de enfrentamientos fueron mucho menores que los de la primera fase.

Tercera fase 1413-1453

Guerra de los Cien Años 1431
Evolución de la guerra en 1431

Lo que originó el estallido de la tercera fase del conflicto fue el ascenso al poder la Casa de los Lancasters en Inglaterra. De nuevo Inglaterra pedía el antiguo territorio que ocupaban los Plantagenet. Ante la negativa francesa, los ingleses pasaron a la acción.

A partir de 1413 se produjo una gran cabalgata que afectó a la zona central de Francia. Se produjo la importante Batalla de Azincourt en 1415, lo que significó una nueva victoria inglesa, que siguió a una gran ocupación. Los franceses tenían el convencimiento de que ganarían, pero fallaron con la táctica y se encontraron en un terreno que no confiaban. Las bajas en el ejército francés fueron terribles y los ingleses prácticamente no tuvieron bajas significativas.

Por primera vez los ingleses ocuparon territorio. Significó la máxima penetración inglesa en territorio francés. En esta fase los ingleses tenían de aliado a Borgoña. También pusieron en marcha un nuevo sistema: había un programa de colonizaciones, otorgaron tierras francesas a ingleses o aliados.

Ante esta situación delicada para Francia, se vio obligada a firmar el tratado más importante: el Tratado de Troyes en 1420, en el que se decidía el siguiente:

Pero el rey Carlos VI tenía un hijo, Carlos VII (conocido como el delfín, en un primer momento estuvo apartado porque se le acusaba de haber instigado el asesinato del Duque de Borgoña, esto impedía que pudiera tomar el trono).

El Delfín Carlos no aceptaba los términos del tratado y se exilió. Hubo una parte de la aristocracia francesa que le hizo lado. A partir de ese momento se reanudaron las hostilidades.

A partir del 1422 había dos reyes reconocidos en Francia, Enrique V y Carlos VII. Los Borgoña acabaron rompiendo con Inglaterra y apoyaron a Francia.

Llegó un momento en que Inglaterra no podía mantener la guerra. El 1435 se firmó un nuevo pacto, conocido como Tratado de Arras.

En 1453 estalló la Guerra de las Dos Rosas (guerra interna en Inglaterra, que comenzó como un problema de relaciones feudales y acabó como un problema nacional). El nuevo conflicto inglés empeoró todo.

Guerra de los Cien Años 1453
Situación final de la guerra en 1453

Francia perdió todas las batallas importantes, pero termina ganando la guerra. La última expulsión militar de los ingleses fue el 1453. Francia pudo expulsar a los ingleses de todos los territorios continentales que hasta ese momento controlaban. Se acababa así la Guerra de los Cien Años.


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