Europa y el mundo colonial a finales del siglo XVIII

La crisis del Antiguo Régimen provocó la transformación de las estructuras políticas, económicas y sociales. Las revoluciones liberales se extendieron por los principales países del continente.
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| 03/06/2019 | Última actualización:


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La crisis del Antiguo Régimen provocó la transformación de las estructuras políticas, económicas y sociales en buena parte de la Europa continental y del mundo colonial. Entre los años 1789 y 1849 las revoluciones liberales se extendieron por los principales países del viejo continente. La Europa de finales del siglo XVIII poco tenía que ver con la Europa del siglo XIX. Estos cambios llevaron el continente hacia la era del capitalismo y el constitucionalismo liberal.

La Europa de Antiguo Régimen

Durante la Edad Moderna las monarquías europeas tendieron a centralizar el poder en un proceso de construcción estatal donde lo que se buscaba era eliminar las antiguas jurisdicciones feudales, hasta ese momento, en manos de la aristocracia nobiliaria. A pesar de las fuertes resistencias de los estamentos nobiliarios, el absolutismo monárquico fue la forma de gobierno característica durante todo este período, exceptuando los casos de Inglaterra y Países Bajos, donde predominaban formas de parlamentarismo.

Alegoría de las revoluciones de 1848 que recorrieron buena parte de Europa
Alegoría de las revoluciones de 1848 que recorrieron buena parte de Europa

Hasta el estallido de las revoluciones de tipo liberal de finales del siglo XVIII e inicios del XIX, en la Europa continental la sociedad estaba dividida en tres estamentos: el clero, la nobleza y el tercer estado (pueblo). Con el fin del sistema de Antiguo Régimen, allí donde triunfaron las revoluciones liberales y burguesas, esto supuso:

Además de los aspectos políticos y económicos, durante el siglo XIX también se produjeron importantes cambios en la sociedad: el incremento demográfico, gracias al descenso de las tasas de mortalidad y el aumento de la esperanza de vida al nacer, cambios en las relaciones entre las personas debido al establecimiento de un nuevo tipo de sociedad y los cambios en la ciencia y el arte.

También en el ámbito tecnológico los avances fueron muy relevantes, a destacar:

Estructuras políticas antes de las revoluciones de los siglos XVIII-XIX

Mapa político de Europa en el siglo XVIII, antes del estallido de la Revolución Francesa

Los Estados más importantes en Europa a finales del siglo XVIII eran: el Imperio Ruso, el Imperio Austriaco, Francia, Prusia, España y Gran Bretaña. Todos estos estados, excepto Gran Bretaña, eran monarquías absolutas. En Europa Central, Polonia fue objeto de intercambio entre las potencias que la rodeaban. Se produjeron 3 repartos del país:

El Imperio Ruso

El Imperio Ruso se había posicionado como la gran potencia territorial del este de Europa a partir del reinado de Catalina II (1762-96). Rusia se había expandido hacia el oeste gracias a los repartos de Polonia. Necesitaba una salida al mar y lo consiguió a costa del Imperio Otomano.

Mapa de la expansión territorial del Imperio Ruso (1453-1914)
Mapa de la expansión territorial del Imperio Ruso (1453-1914)

Imperio de los Habsburgo (Austria, parte de Alemania y Hungría)

El Sacro Romano Imperio Germánico era un estado heterogéneo, multinacional (formado por eslavos, rumanos, rutenos …) y disperso. Este Imperio estaba regido por la Casa de Habsburgo. Durante el reinado de José II, iniciado en 1765, se intentó modernizar el estado con un programa de reformas: se abolió la servidumbre en 1781 y las corporaciones, en dar garantías a los campesinos sobre la propiedad. También se abolieron las prestaciones de trabajo que tenían que hacer los campesinos, se establecieron las bases de la tolerancia religiosa, la educación secular y se crearon las universidades

Mapa del Imperio Romano Germánico en vísperas de la Revolución Francesa de 1789
Mapa del Imperio Romano Germánico en vísperas de la Revolución Francesa de 1789. Fuente original: Wikipedia.org

Tuvo guerras en su frontera debido a los intentos de invasión suecos y turcos. A José II se le considera un representante del despotismo ilustrado. En 1782 debido a las presiones de la nobleza se restableció la servidumbre. Durante su reinado se produjo una rebelión de los Países Bajos austriacos.

El Reino de Francia

Hasta el 1789 Francia era una monarquía absoluta. Reinaba Luis XVI (1774-1792), de la dinastía de los Borbones. La Revolución de 1789 significó un completo desmantelamiento de los residuos absolutistas. Entre 1789 y 1793 continuó el reinado de Luis XVI ahora bajo un régimen constitucional. En 1793 se instauró la Primera República.

El Reino de Prusia

Bajo el reinado de Federico II el Grande (1740-1786), Prusia se convirtió en una gran potencia. Desde 1741 contaba con la región de Silesia (actual región del suroeste de Polonia). Federico II era un rey muy culto, aficionado a la música, que representaba los valores de la Ilustración. Voltaire fue acogido por la corte de Federico II. Reformó el ejército, aplicó la tolerancia religiosa y realizó muchas reformas de carácter ilustrado. A pesar de ello, el poder seguía en manos de un monarca absoluto. La nobleza continuaba ostentando su poder sobre los grandes territorios situados al este del río Elba. La nobleza en Prusia recibía el nombre de “Junkers” y tenía un poder muy importante dentro del ejército y el funcionariado. En Prusia se mantuvo la servidumbre.

El Reino de España

La Monarquía española a finales del siglo XVIII seguía manteniendo sus posesiones en América. Su política exterior estaba ligada a la de Francia por los “Pactos de familia” con los Borbones franceses. Carlos III y Carlos IV eran reyes de carácter ilustrado. No consiguieron transformar la sociedad, ya que su política estuvo muy limitada por los intereses de la nobleza. La reforma agraria y fiscal no fue aceptada por la nobleza.

El Reino de Gran Bretaña

Gran Bretaña era una excepción entre el resto de los estados europeos. A partir de la Revolución Gloriosa de 1688 la monarquía era de tipo parlamentario. Esto en la práctica significaba el establecimiento de una monarquía aristocrática de carácter parlamentario, eliminando así la legitimación del poder real por el derecho divino.

En el marco de la monarquía parlamentaria británica, el soberano tenía las prerrogativas limitadas: Jorge III (1760-1820) no podía, sin el consentimiento del Parlamento, impedir la aplicación de las leyes. No podía crear impuestos ni mantener el ejército permanente en tiempo de paz. El monarca gobernaba rodeado de un gabinete y de un primer ministro.

Desde 1783, el primer ministro era William Pitt el Joven. Era escogido de acuerdo con la mayoría de la Cámara electiva de los Comunes. El Parlamento inglés constaba de dos cámaras: la de los Lores (nobleza) y la de los Comunes (electiva, formada por diputados de Inglaterra, Gales y Escocia). El sufragio funcionaba con un sistema electoral restringido, prestado a toda clase de corruptelas.

Gran Bretaña era una gran potencia comercial y marítima, con intereses enfrentados con los de Francia. Contaba con sus 13 colonias americanas (hasta 1776) y posesiones en India.

Estados de menor importancia:

República de los Siete Países Bajos Unidos (Provincias Unidas de los Países Bajos)

Este era un país sin monarquía, formado por una confederación de siete provincias, entre las que, Holanda era la más poblada. Contaba con un organismo central de gobierno en la ciudad de La Haya, llamado “Estados Generales” dirigido por un Estatúder. El cargo del Estatúder era un título militar otorgado tradicionalmente a los príncipes de la Casa de Orange. De 1751 a 1795 fue Guillermo V de Orange-Nassau. La guerra contra Inglaterra entre los años 1780-1784 y la Revolución Francesa de 1789, le obligaron a abandonar Holanda y refugiarse en Inglaterra.

A finales del siglo XVIII, las Provincias Unidas de los Países Bajos se encontraban en una situación de decadencia, ya que ciudades como Amsterdam habían perdido la importancia como puerto comercial. A finales del XVIII la clase burguesa comercial se movilizó, y creó un movimiento de protesta llamado “Movimiento Patriótico”, que reivindicaba la democratización de las estructuras políticas. El Movimiento pedía la limitación del poder del Estatúder y, por otro, lado la instauración de una República Unitaria en Holanda. El “Movimiento Patriótico” se creó en 1780 y se disolvió en 1787, cuando se produjo la intervención del ejército prusiano para sofocar las protestas en Holanda. Se obligó al exilio la burguesía que lo conformaba.

Los “Patriotas” no eran defensores de una causa nacional, sino que era el nombre que se le daba a cualquier movimiento que fuera “avanzado”. Durante la Revolución francesa los patriotas eran los partidarios de la Revolución.

Confederación Helvética (Suiza)

La Confederación estaba formada por 13 cantones (actualmente son 26), al margen de la República de Ginebra. La Confederación estaba gobernada por la aristocracia. Contaba con una escasa conciencia unitaria motivada por las diferencias religiosas y lingüísticas. Su poder económico y militar era escaso y muchos suizos servían en ejércitos extranjeros. Suiza era un enclave estratégico muy importante (caerá bajo el dominio de Napoleón).

Políticamente estaba organizada en ciudades-estado, de la misma forma que Ginebra, Venecia y Génova (estas ciudades-estado presentaban en aquel entonces signos de decadencia). Eran repúblicas oligárquicas, donde el poder era ejercido por un pequeño núcleo aristocrático.

Estados de la península Itálica

Italia, a finales del siglo XVIII, solo era una unidad geográfica repartida entre 12 estados: entre los más importantes destacaban: el Reino de Nápoles, el Reino de Sicilia (unificados por el Congreso de Viena en 1816 como Reino de las Dos Sicilias con rey Fernando I, hijo de Carlos III de España), el Reino del Piamonte-Cerdeña (Reinado por los Saboya), la República de Venecia, los Estados Pontificios, el Gran Ducado de la Toscana y la República de Génova.

La casa de Habsburgo de Austria ejercía una gran influencia en el norte de Italia, ya que controlaba los territorios de la actual Lombardía y el Ducado de Milán y Mantova. Los Ducados de la Toscana y de Módena eran gobernados por familiares de la Casa de Habsburgo.

Los Estados alemanes

Alemania estaba fragmentada en más de 350 estados de una gran diversidad de tamaño e importancia. Muchos de estos estados estaban incluidos dentro del Sacro Imperio romano-germánico, organismo de carácter medieval dirigido por Austria, que ostentaba el título de emperador. Cada estado de esta confederación tenía su propia política. Esto dificultaba enormemente que entre los territorios alemanes se asumiese un sentimiento nacional común, que fuera más allá del sentimiento cultural germano.

Estructuras económicas y sociales en el siglo XVIII

La Europa del norte y el oeste presentaban unos avances tecnológicos y económicos mayores que la Europa meridional y del este. En el oeste de Europa había un menor peso de las relaciones feudales y un mayor desarrollo de la burguesía. Al este había amplias zonas donde las estructuras feudales aún dominaban la sociedad y existían relaciones de servidumbre agrarias. En estas zonas también se observa una escasa implantación de la burguesía. En el Imperio Ruso existieron las relaciones de servidumbre hasta 1861.

Gran Bretaña era una potencia comercial marítima. A finales del siglo XVIII se inició un gran desarrollo agrícola e industrial, así como unos grandes cambios sociales. Durante el siglo XIX tuvo lugar la proletarización del campesinado agrícola, un crecimiento de la población urbana y un desarrollo de la burguesía y de la clase adinerada.

Europa a finales del siglo XVIII no puede comprenderse sin darnos cuenta que:

Cambios en la agricultura

En algunos condados ingleses y en las Provincias Unidas de Holanda (Holanda y Zelanda) existía una agricultura más avanzada que en el resto de territorios europeos. En estos territorios se inició un cambio en el sistema de cultivos, con la eliminación del barbecho.

En Inglaterra con el proceso de las Enclosures (cercamientos) se desarrolló un sistema de cultivo trienal sin barbecho. Se introdujeron nuevas plantas forrajeras que permitían la explotación mixta de las tierras y se incrementó la cabaña ganadera. Se inició un crecimiento económico sostenible que permitió incrementar los rendimientos, logrando obtener elevados productos por hectáreas. Era una agricultura diversificada e intensiva.

En Flandes también había una agricultura avanzada, como la dedicada al cultivo del lino para la explotación textil (se extraía la fibra). En la zona del río Po (Italia) se cultivaba arroz por la gran disponibilidad de agua.

En el siglo XIX se perfilaron dos zonas con diferente estructura agraria, claramente diferenciadas:

Sistema agrario en la Europa del este:

En la Europa del este existían las relaciones de servidumbre. Los campesinos (siervos) vivían ligados a la tierra. Solo podían abandonar las tierras con el permiso del señor. Necesitaban un salvoconducto. Los siervos pagaban al señor diversos derechos. Tenían que trabajar por los propietarios de forma gratuita, durante un tiempo variado.

En el Imperio Ruso, de entre 38 millones de habitantes, había cerca de 36 millones de campesinos. Poco menos de la mitad eran siervos. En Austria los siervos eran los campesinos eslavos (checos y eslovacos. Recibían el nombre de “robot”). En Prusia oriental también había siervos. La finalidad fundamental del sistema era la de garantizar la obtención regular de trabajo gratuito.

Sistema agrario en la Europa del oeste:

En Europa occidental en el siglo XVIII había campesinos no sometidos a la relación de servidumbre, pero sí feudales (sujetos al pago de censos). Era obligación de los campesinos la entrega de una parte de la producción (censos en dinero y en especies). A la Iglesia se le pagaba el diezmo.

En occidente, antes del siglo XIX, seguían existiendo los monopolios señoriales: pago de censos, renta feudal que venía a representar el reconocimiento directo del señor sobre la tierra. Podía ser en dinero o en especies. Lo que exigía el propietario al arrendatario era que le pagara una parte de la cosecha. Se exigía 1/3 parte de la cosecha. El promedio era ½ parte, el 8,3%. Pago del diezmo: se pagaba siempre en especies. Era la obligación de dar a la Iglesia un 10% de la cosecha. Percibidos por los obispados y las comunidades religiosas poderosas. Lo más frecuente era que los perceptores del diezmo no hicieran nada para mantener las parroquias. Muy a menudo las parroquias rurales debían ser sostenidas por los mismos campesinos.

Los monopolios señoriales, “las banalidades“, estaban relacionados con el uso de estructuras básicas para un campesino, como eran el molino, la prensa para el vino, el molino para el aceite y el horno para cocer el pan. Los campesinos estaban obligados a utilizar estas instalaciones. Tenían que pagar una parte de su producción al monopolio.

Estos impuestos cambian de forma extraordinaria a lo largo de Europa. Se debe a las circunstancias históricas que habían llevado a los propietarios a adaptarse según el territorio.

Ejemplo de lo que un campesino tenía que pagar en forma de impuestos: 8,33% (censo) + 10% (diezmo) = 18,33% + 25% (había que guardar un 25% para el año siguiente) = 43,33%. Al campesino solo le quedaba el 55% restante de la cosecha. De ahí salía el cereal para comerciar.

Estas cargas señoriales se incrementaron a lo largo del tiempo. El aumento de la población en las ciudades suscitó una fuerte demanda de productos y de alimentos. Esto provocó un importante aumento de los precios. Los propietarios reaccionaron tratando de sacar el máximo posible de sus derechos señoriales. Y exigieron el pago de sus censos en especies.

En 1800 el territorio más poblado era Rusia (37,5 millones de habitantes), seguido de Francia (29,1 m de hab.) y la península Itálica (17,2 m de hab.). Los estados con menor población eran: Reino Dinamarca (0,9 m de hab.), Escocia (1,6 m de hab.), Países Bajos (2,1 m de hab.), Suecia y Portugal.

El incremento general de la población se debió al mantenimiento de las tasas de natalidad y al descenso de las tasas de mortalidad. En el siglo XIX se produjo la transición demográfica, o “Revolución demográfica“. Significaba la ruptura con el ciclo demográfico antiguo vigente hasta entonces: eso estaba relacionado con el menor número de guerras, el control de las epidemias y las menores crisis de subsistencia.

La causa de la disminución de la mortalidad fue:

Nueva etapa en el proceso de urbanización y expansión colonial

La concentración urbana más grande a finales del siglo XVIII se situaba en las Provincias Unidas de Holanda. Este proceso de urbanización en Holanda y Zelanda venía de épocas anteriores. En el siglo XVIII este proceso era ya muy maduro. Destacaban las ciudades del suroeste dedicadas al comercio colonial.

El éxito de las Provincias Unidas era fruto de la importancia de la Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales. Ciudades como Róterdam, Amsterdam y La Haya , estaban industrializadas y cercanas a zonas de cultivo.

En Gran Bretaña también destaca la relativa importancia de las ciudades, tanto en Inglaterra como en Gales y Escocia. Proceso que se desarrolló a finales del siglo XVIII, relacionado con el auge de la producción manufacturera y con el comercio colonial. En 1801 se incorpora Irlanda a Gran Bretaña y pasa a llamarse el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda.

Francia era todavía un estado rural. Solo el 6,7% residía, en 1800, en ciudades. La población campesina desarrolló un papel fundamental en la Revolución francesa.

La economía europea seguía siendo agraria. La mayor parte de la población residía en el campo. En el centro de Europa, Hungría, tenía un porcentaje muy bajo de población urbana.

La expansión colonial europea

Rutas del comercio marítimo siglo XVIII
Rutas del comercio marítimo siglo XVIII

En el siglo XVIII se estaban estableciendo las bases de la que sería la gran expansión europea por el mundo. En el XVIII los europeos colonizaron territorios de África, Nueva Zelanda, Australia… Las potencias europeas llevaron a cabo la destrucción de los pueblos que conquistaban. Los europeos realizaron “el imperialismo biológico”, que consistió en transformar el entorno natural allá donde se asentaban.

Los europeos inician la expansión de Europa por el Cabo de Buena Esperanza (Sudáfrica), era aquí donde se encontraba la mayor población blanca de aquella zona. ¿Cuál era su objetivo? El tráfico de esclavos. Millones de africanos fueron llevados a las plantaciones norteamericanas.

Franceses y portugueses también tenían asentamientos coloniales. Francia a Senegal y Gambia, y Portugal en Angola y Mozambique. En Oceanía, los europeos realizan el descubrimiento total del continente en el siglo XVIII. Las navegaciones de viajeros, como James Cook, permitieron situar las islas de los Mares del Sur en el mapa y definir con mucha precisión la costa americana del Pacífico Oeste. En Oceanía hay posesiones británicas dentro de Australia.

Viajes James Cook
Mapa de los viajes del explorador James Cook

Estos viajes no servían solamente para elaborar los mapas, sino que también lograron cambiar la visión de la naturaleza y los seres humanos, gracias a las aportaciones de los científicos que viajaban a estas zonas. Los científicos volvían con dibujos, herbarios, minerales… A finales del siglo XVII se conocían 10.000 plantas diferentes. En el siglo XVIII se habían catalogado más de 50.000 plantas. El viaje de Charles Darwin le sirvió para demostrar que las especies no son inmutables, recogido en la obra de 1859 “El origen de las especies”.

La Revolución Francesa: orígenes y etapas del proceso revolucionario

Causas y orígenes de la Revolución

La Revolución francesa hay que situarla en un contexto europeo. Las ideas de la Ilustración habían contribuido a erosionar las estructuras del Antiguo Régimen. La posibilidad de que estallara una revolución en Europa estaba en el aire, pero nadie pensaba en una ruptura política que rompiera las reglas del pasado. La gente pensaba en un cambio más pacífico, como la Revolución Inglesa del siglo XVII. 

El movimiento ilustrado se propuso producir una “Revolución general en los espíritus”, pero no una revolución. Querían ilustrar pacíficamente los monarcas mejorando el gobierno y sus leyes y educando al pueblo. La Revolución estalló en Francia por sorpresa. Este tipo de hechos no pueden ser ni previstos ni organizados.

¿Como era la Francia de Luis XVI? En 1789 Francia tenía 29 millones de habitantes, de los que 22 millones (75%) eran campesinos. París era la ciudad más poblada, con 700.000 habitantes. Francia era una sociedad estamental (nobleza, clero y tercer estado). Era un estado en crisis, debilitado en la segunda mitad del siglo XVIII por las luchas entre la monarquía y los parlamentos (tribunales que pretendían controlar las actividades del gobierno).

¿Quien controlaba los parlamentos? Los parlamentos estaban controlados por una aristocracia de magistrados (nobles). Muchos de ellos eran nobles, o ennoblecidos. En Francia, 13 ciudades tenían parlamentos. Estos estaban cada vez más controlados por esta aristocracia de magistrados. Pretendían obtener la dirección del estado. En este momento se abrirá una crisis entre la monarquía y la nobleza aristocrática parlamentaria.

La Revolución fue el producto de una serie de factores que formaron el cóctel explosivo de 1789: crisis financiera, Estados Generales, crisis económica y Revolución campesina.

La crisis financiera

La monarquía francesa tenía un enorme problema de deuda, agravado por las guerras (la de los Siete Años y la Guerra de Independencia de los Estados Unidos). Llevarán al gobierno a plantear unos proyectos de reforma:

Los ministros que llevaron a cargo estas reformas fueron: Jacques Necker, Charles-Alexandre de Calonne, Étienne-Charles de Loménie de Brienne, y Chrétien Guillaume de Lamoignon. Eran unas reformas que contaban con la oposición de la nobleza. La nobleza se amotinó en lo que se viene a llamar “revuelta parlamentaria”.

Revuelta parlamentaria

La revuelta parlamentaria protagonizada por la nobleza aristocrática de los magistrados llevará a la convocatoria de los Estados Generales, que no se convocaban desde 1614. Este hecho supuso una quiebra política de la monarquía. Se presentaron los “Cuadernos de agravios” (Cahiers de doléances). Pero el 17 de junio de 1789 el Tercer Estado se convierte en Asamblea Nacional, de acuerdo con el “Juramento del Juego de Pelota“, el 20 de junio de 1789. Sesión oficial de la Asamblea Nacional el 23 de junio de 1789: el monarca hace algunas concesiones, lo que no acepta es la separación de los tres estamentos.

Revolución de París y crisis económica

La revolución estalló en París por una serie de factores:

Todo esto hizo que el 14 de julio de 1789 se produjera el Asalto a la Bastilla.

Revolución campesina

Las malas cosechas y las cargas feudales provocaron, en verano de 1789, una revuelta generalizada en el mundo rural, conocida como “el gran miedo”, entre el 20 de julio y el 6 de agosto de 1789. Termina con unas concesiones por parte de la monarquía: “los decretos de agosto“. El 13 de julio de 1788, se produce una gran tormenta de granizo que estropea las cosechas en Francia. En 1789 (junio-julio) como que no se podía disponer de las cosechas del año anterior, había que esperar hasta el otoño para poder disponer de nuevas cosechas.

El historiador George Rudé dice: “En tiempos normales los trabajadores de París no especializados destinaban a la compra del pan el 50% de sus ingresos. En la primavera de 1789 como consecuencia del incremento del precio de los cereales, destinaban 88% de sus ingresos para la compra del pan “.

Decretos de agosto: fueron la respuesta de la Asamblea Nacional constituyente al clima revolucionario que se extendía por Francia. En ellos se materializan:

Estos decretos suponen el principio del fin del feudalismo en Francia.

Desarrollo y etapas de la Revolución Francesa

1ª etapa: La Francia Revolucionaria: 1789 a 1792

Durante este período la Asamblea Nacional constituyente emprendió importantes reformas. Se inicia con la aprobación de la primera “Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano”, en 1789. También se aprobó “Constitución civil del clero” que en 1790 estableció que todos los miembros de la Iglesia pasaban a ser funcionarios de la estado con un sueldo si juraban fidelidad a Francia. El Papa Pío VI condenó esta constitución en 1791.

El otro punto importante de la Asamblea fue la aprobación de la Constitución de 1791. En este periodo se inician los primeros enfrentamientos por el poder entre girondinos y jacobinos, sobre cómo debe desarrollarse la Revolución. En 1792 se produce la declaración de guerra de la Francia revolucionaria contra la Europa aristocrática. En septiembre de 1792 se producen las “masacres” contra los prisioneros de París, considerados enemigos de la Revolución. El 21 de septiembre se pone fin a la monarquía constitucional, debido al fracaso de lograr un compromiso pacífico entre el sector descontento de la aristocracia y la burguesía.

2ª etapa: La radicalización de la Revolución: de 1792 a 1794

En enero de 1793 se produce la ejecución de Luis XVI. Este hecho será muy importante para Europa. En febrero del mismo año Francia declara la guerra a Inglaterra y Holanda. En marzo de 1793 estalla una crisis producida por la guerra civil de la Vendée, la crisis económica y la derrota militar francesa en Holanda.

La Guerra Civil de la Vendée (región de la Bretaña francesa) fue una guerra que expresaba el descontento del campesinado hacia la marcha de la Revolución. En diciembre de 1793 la guerra finaliza. La crisis económica se produce por una serie de motines de subsistencia en París.

En mayo de 1793 los de “la Montaña” toman el control de la Convención y prohíben la entrada a los girondinos. Entre los días 31 de mayo y 2 de junio de 1793 se producen las “jornadas revolucionarias” o le “journées en los que se detienen a los 27 diputados girondinos, entre ellos a Brisot, líder que se oponía a Robespierre.

El 24 de junio de 1793 se vota una nueva Constitución. En julio del mismo año, Robespierre entra en el Comité de la Salud Pública, responsable de los asuntos internos y externos de la República. En estos momentos la República tenía unas necesidades de defensa y debía aplicar una economía de guerra, con un fuerte intervencionismo en la producción y el comercio. 

Los días 4 y 5 de septiembre de 1793 se produce la agitación popular de los sans-coulottes“, movimiento popular urbano en París. El 29 de septiembre se instaura el “terror”, en los que durante 10 meses el gobierno revolucionario impuso su autoridad.

Hay que tener presentes en la coyuntura de la Francia de 1792 a 1794: la guerra (gastos para proveer y pagar a las tropas) y la presión popular (hay que paliar el hambre urbana). Por ello se creó un sistema de excepción represivo y defensivo. Terror y economía dirigida se unen para hacer un estado de excepción. En julio de 1794 se produce la caída de Robespierre y el fin del gobierno revolucionario.

3ª etapa: La Reacción de Termidor: de 1794 a 1795

Los termidorianos son los sucesores de los Robesperristes. Se apoyaron en los movimientos monárquicos constitucionalitats, que querían la supresión de la República y volver a la Constitución de 1791, y en los girondinos.

Este periodo supuso el fin del jacobinismo y la liquidación del régimen revolucionario y su base popular. Establecimiento de la República burguesa moderada. Los termidorianos se propusieron desjacobinizar a Francia. Con el fin del terror revolucionario, surgió el “terror blanco”, que no era otra cosa que la adopción de medidas policiales adoptadas por la Convención para ajustar viejas cuentas con los jacobinos.

El período de la Convención de Termidor acaba con la insurrección realista del 13 de Vendimiario, el 5 de octubre de 1795, donde el general Bonaparte tuvo un papel muy importante para sofocar el levantamiento.

4ª etapa: el régimen del Directorio octubre de 1795 a noviembre de 1799

Este periodo supone una ruptura radical entre las dos anteriores etapas. Giro conservador que significó el régimen del Directorio. No anuló las conquistas revolucionarias de las dos anteriores etapas. Período de gran inestabilidad política. Se producen varios golpes de estado:

También se viven varias guerras expansionistas:

El periodo del Directorio acaba con el Golpe de Estado de Brumario, en noviembre 1799, por parte de Napoleón Bonaparte. Se forma el Consulado, caracterizado por un poder personal.

El impacto de la Revolución Francesa

Siempre que los moderados trataban de poner fin a la Revolución, aparecían sectores populares e impulsaban cada vez más la revolución radical. 

El decenio revolucionario se desarrolló en:

La Revolución seguirá su paso hasta 1799, con el Golpe de Estado de Napoleón.

¿Qué tuvo la Revolución francesa que no tuvieran las demás?

La Revolución Francesa fue la única que se propuso como objetivo una transformación radical de Francia, Europa y el mundo: universalidad del lenguaje revolucionario. El movimiento francés de 1789 cumplía dos condiciones básicas:

Impacto en Europa de la Revolución

La Revolución Francesa había transformado Europa. El continente estará dividido entre los partidarios de la revolución y sus detractores.

Al principio de la Revolución Francesa, entre 1789 y 1791, no suscitó una reacción contraria de las potencias europeas. Al principio era vista como un factor de debilitación del estado francés. Muy bien vista por Austria, Gran Bretaña y Prusia.

Cuando la Revolución fue más radical y ponía en peligro la persona de los monarcas franceses, el enfrentamiento resultó inevitable. En 1792 tuvo lugar la abolición de la monarquía. En 1793 se asesinó al rey de Francia. Los estados europeos se propusieron luchar contra Francia. Se oponían a la difusión de los principios revolucionarios por medio de la censura y la propaganda contrarrevolucionaria. Van a dar marcha atrás en el terreno de las reformas que habían emprendido. Se enfrentan en Francia militarmente.

La Revolución Francesa superó las fronteras de Francia. Fue la que inició la era de las revoluciones desde 1795. Los valores proclamados enfrentaron la Revolución con la cuestión de la esclavitud. Solo el Gobierno Revolucionario fue lo que en febrero de 1794 proclamó su abolición.

Síntesis de los acontecimientos de finales del siglo XVIII

Conceptos clave:


Todos los artículos de este curso: Historia Contemporánea de Europa (siglos XIX y XX)

Europa y el mundo colonial a finales del siglo XVIIILa Era Napoleónica (1799-1815)El Congreso de Viena y la Restauración del orden europeoCambios sociales y económicos en el siglo XIXLiberalismo y nacionalismo en el siglo XIXLas revoluciones de 1820, 1830 y 1848La expansión del gran capitalismo industrialLa Europa del Sistema Bismarck y el estado-nación liberalImperialismo y expansión colonial en el siglo XIXLa Primera Guerra Mundial (1914-1918)Consecuencias de la Primera Guerra MundialEl nuevo mapa territorial de la Europa de entreguerrasLas Revoluciones de Rusia (1917) y Alemania (1918)Las democracias de la Europa de entreguerras: Gran Bretaña, Francia y AlemaniaAscenso al poder del fascismo en ItaliaLa revisión del Tratado de Versalles y la reapertura del conflicto en Europa[Libro] Capitalismo y democracia 1756-1848La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)

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