Las ciudades medievales en el feudalismo y la expansión comercial

Antes de la revolución feudal de los siglos XI-XII en Europa solo encontramos ciudades importantes en el Imperio bizantino y los territorios musulmanes.
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| 19/03/2020 | Última actualización:


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Formación y desarrollo de las ciudades medievales durante el feudalismo

Durante los primeros siglos de la Edad Media, periodo que se conoce como Alta Edad Media, en la Europa occidental solo existían ciudades de un cierto tamaño en los territorios del Imperio Bizantino y en la península Ibérica musulmana. En el resto de los territorios europeos, no fue hasta la Revolución Feudal cuando aparecieron ciudades de dimensiones importantes. A pesar de ello, en el contexto de los primeros siglos feudales las ciudades tenían un papel secundario.

La ciudad en el periodo alto medieval no tenía mucha importancia. Durante buena parte de la historia del Imperio Romano las ciudades eran el espacio central de la vida política, económica y social de las poblaciones. Con la desaparición del Imperio, aquellas mismas ciudades se habían vaciado de contenido y de población. Sí que pudieron mantener una cierta importancia las ciudades que eran sedes episcopales. Con todo, se puede decir que las ciudades se encontraban en regresión.

A partir de la segunda mitad del siglo XII se produjo un cambio de tendencia: se iniciaba el desarrollo espectacular del fenómeno urbano, que coincidió con la etapa de expansión territorial europea. Dos fenómenos que no se pueden separar uno del otro y que iba en paralelo al crecimiento del poder de las monarquías feudales. Era un elemento más de la feudalización.

Núcleos de población en Europa superiores a 10.000 habitantes (puntos rojos)
Núcleos de población en Europa superiores a 10.000 habitantes (puntos rojos)

Durante el proceso de urbanización de la época feudal se produjeron tres fenómenos en paralelo:

¿Pero el crecimiento de las ciudades fue solo producto de un crecimiento demográfico? Es muy difícil de afirmar. Las fuentes indirectas indican que sí se produjo un crecimiento demográfico, pero en qué medida, no se sabe.

Lo que sí sabemos es que el crecimiento del número de habitantes fue consecuencia del desplazamiento de personas del campo a la ciudad. La ciudad se convirtió en un reclamo para una población rural venida de un radio muy cercano a la ciudad. A medida que este radio era más lejano, el proceso migratorio no era tan activo.

¿Como eran las ciudades medievales?

Las ciudades se desarrollaron en medio de una sociedad mayoritariamente agraria donde la mayor parte de la población vivía en el campo. Pero con el crecimiento de las ciudades sufrieron muy pronto una aglomeración demográfica relevante. A sus núcleos se concentraba mucha gente, con una densidad mucho más elevada que en el mundo rural. Como características topográficas y urbanísticas podemos decir que las ciudades medievales se situaban en los cruces de los caminos principales o de los puertos marítimos y fluviales.

Ciudad de Breslin, en la Baja Silesia
Ciudad de Breslin, en la Baja Silesia

Los puertos marítimos y los caminos eran espacios aptos para ubicar ciudades. Y las ciudades estaban amuralladas (muros que cierran la ciudad). A veces las murallas eran las mismas casas con las fachadas que daban fuera de la ciudad y que actuaban como aislante del enemigo exterior.

¿Qué edificios singulares y comunes había en las ciudades medievales?

Los cinco elementos que no podían faltar en una ciudad eran:

De todo el conjunto de elementos, la muralla era el más característico, porque definía el perímetro y la morfología interna de la ciudad. El elemento central era la plaza donde se ubicaba el mercado. La ciudad obligaba a crear burgos fuera, a extramuros.

La organización jurídica propia de la ciudad

En la ciudad feudal existía una organización jurídica propia. Las ciudades en un primer momento estaban dentro de los tradicionales distritos feudales (en manos de los señores privados). Durante el período bajo medieval la tendencia generalizada fue la generalización de la creación de distritos normativos autónomos específicos para las ciudades. De esta forma las ciudades medievales se convertían en «islas» jurídicas dentro del espacio feudal gracias a la obtención de unos códigos normativos propios (fueros concedidos por las monarquías). Estos fueros fueron bastante normales en las ciudades medievales y regulaban la vida social, económico y política.

Las ciudades se dotaron de unas instituciones que estaban controladas por las personas que formaban parte de las nuevas oligarquías urbanas, formadas por:

Las ciudades medievales tenían dos instituciones de gobierno:

Las villas francas eran aquellas que habían recibido algún privilegio por parte del rey (ciertas excepciones fiscales, por ejemplo).

Las ciudades medievales en el mundo feudal

¿Qué representaban las ciudades dentro del mundo agrario feudal? Las ciudades eran islas dentro de un mundo mayoritariamente agrario, donde afloraron actividades no-agrarias como por ejemplo las actividades artesanales. El textil sobresalía por sobre las otras actividades productivas. También destacaba la actividad comercial, donde sobresalían por encima de todo los mercados semanales.

En Cataluña a partir del siglo XI encontramos una gran presencia de mercados de ámbito comarcal, que configuraban un tipo de ciudad que capitalizaba la actividad económica de sus alrededores (los campos del entorno).

En la ciudad también destacaban las actividades del sector servicios: banca, finanzas, actividades relacionadas con la Iglesia… En las ciudades más grandes la agricultura perdía importancia a favor de los sectores productivos artesanales y comerciales. La actividad comercial y de servicios adquiría más importancia en las ciudades más grandes. Eran ciudades comerciales importantes con buenas comunicaciones y con importantes puertos.

Teorías historiográficas en torno a las ciudades medievales

Una primera teoría sitúa la ciudad como el elemento de continuidad de con la época clásica. Una segunda tesis afirma que la ciudad medieval fue de nueva formación.

La ciudad como continuidad de la época clásica

El historiador belga Henri Pirenne defendía la teoría de la urbanización de las ciudades a partir de un núcleo comercial. Según Pirenne la presencia y expansión de los musulmanes en el Mediterráneo en los siglos VIII-XII había roto los circuitos comerciales existentes durante la época clásica. En la zona del Mediterráneo el comercio en los siglos VIII-XII estuvo controlado por los musulmanes.

Según Pirenne, el hecho de que los feudales cristianos no controlaran este comercio no quería decir que no hubiera comercio, pero Pirenne observó que se produjo un desplazamiento en las rutas del comercio hacia el norte de Europa, que se convirtió en una zona comercial muy importante. La demanda se creaba cuando había dinero para gastar y el norte de Europa era una zona en expansión. En la zona del Mediterráneo había menos actividad mercantil porque la situación había cambiado.

Pero Pirenne no había valorado suficientemente el papel de la artesanía en las ciudades cristianas del Mediterráneo. Pirenne pensaba que el renacimiento de la actividad comercial se debía solo por el comercio a larga distancia. Y para Pirenne el comercio, como actividad externa, no formaba parte del entramado feudal. El comercio sería, según su visión, un elemento erosivo del orden feudal. Siguiendo esta teoría la ciudad era un elemento no-feudal.

Hay una línea historiográfica que defiende que en la ciudad se estaba creando el germen de lo que eliminaría el feudalismo unos siglos más retrasos.

La ciudad como elemento integrado en el orden feudal

El historiador británico Rodney Hilton defendía que la ciudad medieval estaba plenamente integrada en el orden feudal porque el interés señorial era el de potenciar el crecimiento y la fundación de ciudades. Según Hilton la ciudad capitalizaba el núcleo de poder y contaba con una marcada jerarquización (artesanado frente a grandes comerciantes).

Había una clara separación entre productores y vendedores y una subordinación de los productores hacia los comerciantes. Los que acababan acaparando la riqueza eran los comerciantes, que no reinvertían las ganancias en la actividad productiva ni en su estructura. No había un proceso de inversión. Estos señores se dedicaban a la usura, los préstamos o eran rentistas (actuaban como señores feudales).

Un segundo elemento para reafirmar la teoría de Hilton es la conflictividad urbana, la lucha de la misma ciudad en contra de los señores feudales.

La ciudad medieval dentro del orden feudal no era un producto exterior al feudalismo sino que era un instrumento de la propia evolución del feudalismo. No se puede hablar de un choque de intereses entre la nobleza feudal y la oligarquía feudal (formada por rentistas, los prestadores y el mundo de las finanzas en general). Los señores feudales se beneficiaban del comercio local. Muchos burgueses adquirían derechos, se ennoblecían. Todos juntos constituían una oligarquía.

Procedencia del patriciado urbano (la burguesía)

  Miniatura donde aparece un grupo de burgueses en primer término
Miniatura donde aparece un grupo de burgueses en primer término

El patriciado urbano se formó a través de la llegada a la ciudad de oficiales feudales y terratenientes y caballeros o segundones de linajes intermedios. Estas personas estaban dispuestas a hacer cualquier tipo de actividad para mejorar su situación.

Las ciudades eran un centro de atracción para todos. Los señores feudales incluso vivían allí algunas temporadas. La ciudad era un importante centro de consumo como núcleo de demanda de productos de lujo. Por eso las ciudades se integraron a las rutas del gran comercio, en especial de artículos de lujo, especias, tejidos costosos, pieles, joyas…

A partir del siglo XIII sí hubo un gran incremento de productos básicos. Necesidad de trigo, hierro, lana. La conexión entre este espacio feudal es muy clara. La vitalidad del comercio dependía del consumo feudal: el campesino pagaba la renta al señor feudal, que con ella podía comprar productos de lujo. Este circuito dio lugar al comercio.

La vitalidad del comercio feudal dependía de la capacidad de los señores de acaparar rentas: clave de bóveda del sistema feudal.

Actividades económicas en el entorno urbano

El artesanado

El artesanado nunca dejó de ser una actividad importante durante la edad medía. La diferencia estaba en que durante el primer período medieval, la Alta Edad Media, la actividad artesanal se había dejado de hacer por parte de especialistas y estaba muy dispersa en el territorio. En este período inicial la artesanía la hacían las propias familias campesinas.

Pero con el crecimiento urbano y el nuevo sistema económico feudal, era necesario que esta actividad fuera realizada por especialistas. Durante el período feudal se produjo la tendencia a la centralización de la actividad en la ciudad.

Se produjo un doble cambio en el modo de organizar la producción: ahora estaba hecha por profesionales y centralizada en unos determinados núcleos, que se especializaron:

Existían varias grandes áreas de la producción textil en el norte de Italia (Toscana) y los Países Bajos. ¿Por qué era necesario centralizar la producción? Para acercar la producción al comprador, para facilitar la captación de materias primas y para facilitar la distribución. Tenemos información histórica del artesanado urbano gracias a las referencias documentales de los gremios.

Los gremios eran una forma de organizar la producción artesanal. El gremio era una agrupación de artesanos de un mismo oficio, sobre todo en el marco de una ciudad y muchas veces concentrados en una misma calle. Estaban bajo la protección de un santo patrón.

Características de la producción gremial:

El sector más importante era el textil, sobre todo el de la lana. La producción de seda incluso se hizo en Italia y Bizancio. Había gran capacidad por parte de la ciudad para poder atraer esta actividad artesanal.

El comercio era la actividad central de las ciudades medievales
El comercio era la actividad central de las ciudades medievales

El comercio

El comercio tendió a centralizarse en los centros urbanos. Antes de la época feudal existía el comercio del trueque (del intercambio), con unos ámbitos locales o comarcales. Funcionaba a través del intercambio. Muy difícil de documentar.

Con el período de la feudalización aparecieron las primeras referencias escritas al comercio. Los señores feudales autorizaban la práctica del mercado. Lo sabemos porque se establecían una serie de tasas que gravaban esta actividad. Hasta que no se controlaron esas actividades, no tenemos noticias.

Por otro lado encontramos el comercio de larga distancia, internacional. El Mediterráneo se convirtió en una gran área comercial. Este comercio no había estado ausente en el pasado, lo hacían judíos y musulmanes. Uno de los principales grupos protagonistas del comercio internacional eran los Radhanitas (judíos que dominaron las rutas comerciales entre el año 600 y el año 1000). A partir de los siglos XII y XIII el comercio era realizado por mercaderes feudales. La importancia del comercio dependía de la demanda de productos de lujo. El comercio comenzaba a dar rendimiento en el momento de arranque de la feudalización.

Las ciudades que se convirtieron en pioneras del comercio internacional fueron:

Un dominio comercial se hizo a base de la fuerza y ​​la violencia. El desplazamiento de los mercaderes musulmanes se hizo por la fuerza. Actividad con muy pocas experiencias contrastadas. Era un comercio que se iba haciendo muy lentamente. Ante la ausencia de informaciones, la Corona de Aragón instauró las alhóndigas, precedente de los consulados de mar. Eran unas plazas comerciales en una ciudad en el extranjero.

En el siglo XI se produjo la sustitución los mercaderes musulmanes por los cristianos. El volumen comercial era muy pequeño para el momento. Poco a poco se fue consolidando este comercio. Los responsables de la consolidación de este comercio internacional fueron las ciudades de Italia.

El comercio veneciano tuvo mucha capacidad de influencia, sobre todo a partir de la cuarta cruzada. Comercio cada vez más efectivo, en la cuenca mediterránea, pero que necesitaba una serie de medios técnicos: mejores velas, la ampliación de la carga de los barcos, la creación de instrumentos financieros y comerciales, la formalización de contratos comerciales (la Commenda.

De la palabra «Commenda» proviene el término pedido, entendido como un contrato de ejecución de una actividad comercial. Se formalizaron sociedades mercantiles. También encontramos la existencia del uso de cheques. Un viaje a Oriente podía durar 1 año. Tenía muchos riesgos. Justamente por su riesgo elevado los productos tenían un precio muy alto. Se pagaba el coste de la operación, las dificultades.

A medida que la actividad mercantil fue más activa se necesitaba un instrumento útil: la moneda. Pero aún era más práctico el cheque y las letras de cambio, documentos que permitían el cambio de moneda. Eran un orden de pago. Trabajaban con márgenes de beneficio. La letra de cambio permitía la especulación, era como un precursor de la bolsa de valores. A la larga fue utilizado como un instrumento especulativo.

Este comercio, cada vez más complejo, necesitaba unas normas, un reglamento para hacerlo funcionar de forma legal. Uno de los más interesantes, a partir del siglo XIII, fue el Libro del Consulado de Mar de Barcelona. Lo regulaba prácticamente todo. Era un código abierto, donde se podían ir añadiendo nuevos apartados.

Principales áreas comerciales en Europa occidental

El Mediterráneo

Circuito marítimo con una ciudad que se convirtió en la gran zona del mercado: Constantinopla (actual Istanbul) que hacía de nexo entre el occidente y oriente. El oriente era el principio y el fin de todo negocio. La puerta de oriente era Constantinopla. La mayor parte de los productos de objeto de consumo venían de oriente. Área donde el comercio era de poco volumen, pero generaba mucho negocio.

Mar del Norte y el mar Báltico: Liga Hanseática

En el Mar del Norte y el Báltico se organizó la llamada «Liga Hanseática» o «Hansa germánica». Agrupaba las ciudades y los comerciantes de todo este ámbito, con el objetivo de homogeneizar y agilizar sus relaciones, para actuar conjuntamente ante las diferencias políticas y culturales que había. Varió continuamente a lo largo de la historia. Constantemente evolucionaba con sus reglamentos. No hubo nunca una centralidad administrativa. La fundación de la Hansa estuvo muy relacionada con la fundación de la ciudad alemana de Lübeck, hacia mediados del siglo XII. Esta ciudad ejerció el liderazgo central. A su alrededor reunió ciudades marítimas y fluviales.

Mapa con las rutas comerciales de la Liga Hanseática. Fuente: Wikipedia
Mapa con las rutas comerciales de la Liga Hanseática. Fuente: Wikipedia

Red urbana importante. La Hansa estaba formada por 70 ciudades y tenía 200 ciudades más con algún tipo de vínculos.

Ciudades terminales: «Contorius Hanseatic». Ciudades que se convertían en receptoras de los productos que venían de lugares más lejanos y luego los redistribuían por toda la Hansa. Eran ciudades terminales Bergen, Nordorod (Rusia), Londres y Brujas.

¿Qué artículos se comerciaban? Mayoritariamente eran materias primas y artículos de mayor volumen: miel, piel, pesca salada, sal, vino de Burdeos. Mucho más volumen de mercancías pero el margen comercial no era el mismo. La importancia de la Hansa queda patente porque incluso tenía un cuerpo diplomático, una flota naval de guerra muy importante y porque llegaron a plantear bloqueos marítimos.

La Champaña

Esta área comercial hacía de nexo entre el área mercantil del norte y la del Mediterráneo. A finales del siglo X empiezan a tener un cierto relieve. Y a finales del siglo XIII empiezan a decaer.

Las ferias de la Champaña se celebraban en: Robiens, Bar-Sur-Avee / Magng-Sur-Mane y Provins. Todo el año iban haciendo ferias. Esto les daba una vitalidad extraordinaria.

Factores de tipo geográfico: buen clima, buena producción de cereales y viña, centro de una gran red fluvial (Royne y Mosal, que favorecía a las buenas comunicaciones). Era una zona bastante tranquila, sin conflictos con la monarquía. Una feria podía durar de 25 a 30 días. Cuatro semanas que se repartían siempre de la siguiente manera: la primera semana estaba dedicada al textil. La segunda semana a los productos alimenticios. La tercera semana en el ganado. Y la cuarta semana se dedicaba a realizar las gestiones en general: pagos, contratos, etc.

¿Por qué decayó esta zona a finales del siglo XIII? Porque hubo menos interés de la monarquía francesa en mantenerla, sobre todo por la apertura del estrecho de Gibraltar. Todos estos factores obligaron a encontrar nuevas rutas comerciales: desplazamiento de la actividad comercial hacia los pasos de Suiza y en las ciudades alemanas del sur.


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